sábado, 8 de noviembre de 2014

George Washington Carver y la Ciencia que le reveló Dios

Su legado científico


George Washington Carver (ca. 1864-1943) fue un científico agrónomo, inventor, botánico, horticultor, investigador y educador estadounidense que realizó aportaciones trascendentales en el área de la química agrícola y en la ingeniería agronómica.

Carver es reconocido comúnmente por sus estudios alternativos sobre cultivos de frutos secos, cacahuetes (maníes), soja (soya) y camotes (o papas dulces), así como por la promoción del cuidado planificado y desarrollo de las plantaciones agrícolas que permitirían la producción sustentable.

En una época en la que el sector agrario en el sur de los Estados Unidos había tenido dificultades debido al agotamiento del monocultivo de algodón, Carver planificó métodos para que los agricultores sembraran cultivos de forma más eficiente, permitiendo que a la vez sirvieran como fuente de sus propios alimentos, ayudaran a la nutrición de las familias campesinas y sirvieran como fuente de otros productos para mejorar su calidad de vidaLa aplicación de sus contribuciones llevó a una verdadera revolución agraria en Estados Unidos y fue de gran ayuda para los sistemas agrícolas de otras partes del mundo.

George Washington Carver es ahora reconocido como un prolífico inventor, un exitoso investigador y uno de los científicos agrícolas más sobresalientes de todos los tiempos. Se convirtió en un pionero de la química agrícola o "quimurgia," rama de la química aplicada que estudia la utilización industrial de materias primas. El alcance de sus aportaciones y descubrimientos en este campo son impresionantes, y es improbable que sea superado por otra persona. Nombrado por la revista Time (1941) como el "Leonardo Negro", Carver tenía el deseo explícito de servir y elevar a su pueblo conforme a su fe cristiana. 

Sus aportaciones lo llevaron a adquirir gran renombre y a adquirir un reconocimiento histórico como un hombre siempre comprometido a hacer un impacto benéfico en el mundo, lo cual hizo, para sus estudiantes, para la comunidad científica, para los agricultores, los miembros de su comunidad, los responsables de políticas públicas, y para consumidores de alimentos en todo el mundo, para gloria de Dios.


De la cautividad a la libertad

Casa de Moses y Susan Carver
Carver nació en la esclavitud, en la ciudad de Diamond, Missouri, cerca del año de 1864, en la época de la Guerra Civil Estadounidense. Su amo, "Moses Carver", era un inmigrante alemán que tenía una granja en el estado, y en 1855 había comprado a los padres de Carver, Mary y Giles, para tenerlos como esclavos. Su padre murió en un accidente con una yunta de bueyes antes de que George tuviera recuerdo alguno de él y su madre y hermana desaparecieron del lugar en una noche, y nunca volvieron a ser vistas por ellos.

Después de la prohibición nacional de la esclavitud en su país (un año después de que Abraham Lincoln declarara la Proclamación de Emancipación), Moses Carver y su esposa Susan criaron a George (de seis meses) y a su hermano mayor James, como si estos fueran sus hijos.[1] Alentaron a George a estudiar, y la "Tía Susan" le enseñó a leer y escribir.

Lamentablemente, todavía se mantenían muchas limitaciones para los afroamericanos en la ciudad de Diamond, y a los negros no se les permitía ir a las escuelas públicas en el lugar, por lo cual, George tuvo que asistir a una escuela para afroamericanos en otro pueblo llamado Neosho, el cual quedaba a 16 km de distancia. 

Según su propio relato, la primera vez que llegó a la ciudad, halló la escuela cerrada por la noche, y durmió en un establo cercano. A la mañana siguiente encontró a una amable mujer, Mariah Watkins, que le quería alquilar una habitación. Cuando él se presentó como el "George de Carver", (como lo había hecho toda su vida), la mujer le dijo que a partir de ese día su nombre sería "George Carver". A George le agradó mucho la dama y atesoró unas palabras que le había aconsejado: "Debes aprender todo lo que puedas, y luego ir de vuelta al mundo y devolverle a la gente tu aprendizaje." 

A la temprana edad de 8 años, Carver se convirtió al cristianismo:

"Yo era apenas un muchacho cuando me convertí, no tenía ni diez años de edad. No hay mucha historia que decir al respecto. Simplemente Dios vino a mi corazón una tarde mientras yo estaba en el "altillo" de nuestro gran granero, desgranando un maíz para llevarlo al molino a majar para la comida. 
Un querido niñito blanco como de mi edad, que era uno de nuestros vecinos, llegó una mañana de sábado platicando y jugando. Me dijo que iba a ir a la escuela dominical la mañana del día siguiente. Yo estaba ansioso por saber que era la escuela dominical. Él me dijo que cantaban himnos y oraban. Le pregunté que era orar, que era lo que decían. No recuerdo lo que dijo; sólo recuerdo que tan pronto como se fue, me trepé al "altillo", me arrodillé cerca del barril de maíz, y oré lo mejor que pude. No recuerdo lo que dije, solo recuerdo que me sentí tan bien que oré varias veces antes de dejar de hacerlo. 
Mi hermano y yo eramos los únicos niños negros en niños de color en ese vecindario, y por supuesto, no podríamos ir a la iglesia o a la escuela dominical, o a escuela alguna de ningún tipo. 
Esa fue mi simple conversión, y he tratado de mantener la fe." 
[George Washington Carver: In His Own Words, p. 128. En una carta escrita en 1931 donde Carver escribió a Isabelle Coleman, de Greensboro, Carolina del Norte, sobre su primer acercamiento al área espiritual y sobre su conversión al cristianismo]
De acuerdo a su relato, su canción favorita se volvió un himno cristiano llamado "Must Jesus Bear The Cross Alone?" (en español: "¿Sólo Jesús debe llevar la cruz?"). Carver tuvo que trabajar duro para recibir una educación. Desde niño también demostró un gran interés por el Libro de la Naturaleza, las plantas y las rocas. Aprendió sus nombres, estudiaba sus características y se ganó la reputación de ser un "recolector de plantas."

A los trece años, ya tenía el deseo de ingresar a una academia, por lo que se trasladó a la casa de otra familia que lo ayudó en Fort Scott, Kansas, pero tras ser testigo de un hombre negro asesinado por un grupo de racistas, Carver salió de la ciudad tan pronto como pudo. 

Posteriormente asistió a varias otras escuelas antes de obtener su certificado de educación preparatoria en Minneapolis, Kansas. Solicitó su ingreso a varias universidades y formó una amistad con un amigo de Atlanta llamado Jimmie Hardwick, pues ambos fueron parte de la organización cristiana Y.M.C.A. Carver escribió al respecto:
"El querido muchacho fue a un paseo de diez días conmigo, por los estados de Virginia, Carolina del Norte, y Tenesse, donde acudí a una serie de colegios y universidades. A menudo nos unimos en oración para poder renovar nuestra fuerza espiritual. Cada vez que emprendíamos un gran proyecto, averiguábamos y pedíamos la dirección de Dios... Los dos creemos en la guía Divina. Prov. 3:06, Fil. 4:03. Salmos 119:18; estos son los versículos que forman nuestro lema." (Ib. 128-129)
Más tarde, la solicitud que Carver había hecho para ingresar a la Universidad Highland College, fue aceptada, sin embargo, al presentarse en persona, el director lo vio y le dijo "Joven, temo decirle que ha habido un error. Usted no nos informó que era de color. No admitimos a estudiantes de color aquí en Highland.”

Después de este injusto rechazo racial, Carver caminó por el pueblo, preguntándose que era lo que haría. Sintiéndose desanimado al principio, oró a Dios, y finalmente decidió que buscaría otro colegio que sí lo aceptara. Para ello, trabajaría, ahorraría dinero y estudiaría duro, con la ayuda de Dios para lograrlo. Entonces viajó a otro condado en Kansas donde estableció un pequeño invernadero de plantas y flores y una colección de sembradíos, donde araba manualmente cerca de 17 hectáreas de tierra, cultivaba arroz, maíz y maíz indio, y además mantenía un jardín con árboles frutales, árboles forestales y arbustos. Sus pasatiempos eran pintar y tocar instrumentos musicales, como el acordeón, pero también pudo ganar algo de dinero por medio de algunos trabajos esporádicos en la ciudad, trabajando como peón de rancho. 

En 1888, Carver se mudó a Iowa donde conoció a una pareja de caucásicos que influirían profundamente en su vida: John Milholland y su esposa. Los Milholland conocieron a Carver cuándo él estaba cantando en la iglesia una mañana de domingo. 
Después de darse cuenta de su potencial artístico, le animaron a ingresar al Simpson Collegedonde en el de 1890, George comenzó a estudiar arte y piano de una manera formal. Durante esta década, mantuvo correspondencia con los Milholland. Las cartas que él enviaba estaban llenan de referencias bíblicas y pensamientos espirituales. Su profesora de arte, Etta Budd, vio el talento que tenía Carver al pintar flores y plantas de forma brillante. Sobre esto, Carver dijo:
"Mis pinturas son la expresión de mi alma, de sus anhelos y preguntas en su deseo de entender el trabajo de la Gran Creador." [McMurry, Linda O. Edwards (1981); George Washington Carver, scientist and symbolOxford University Press, p. 302.]
Su profesora lo animó a estudiar botánica en la Universidad del Estado de Iowa, a donde ingresó en 1891, convirtiéndose en el primer estudiante negro de esa escuela. Dos años después sus pinturas comenzaron a ser exhibidas y él recibió una mención honorífica en el Chicago's World Fair. Obteniendo su título como Bachelor of Science en 1894, Carver inició una investigación en la Estación Experimental de la universidad, pues buscaba realizar una maestría en agricultura y botánica bacterial, la cual culminó exitosamente en 1894. Al ser elegido miembro de la facultad, se convirtió en el primer profesor negro en enseñar en esta institución.
"Comienza donde estás y con lo que tienes.
Saca algo de eso, ¡jamás te conformes!"

(Carver, cit. en Mayberry, 2007: 53)

En 1896, el famoso educador Booker T. Washington, que en era el director y presidente del Instituto Tuskegee (institución de educación superior que impulsaba la educación para los afroamericanos), invitó a que George se convirtiera en el director del Departamento de Agricultura. Booker, le dijo que no tenía mucho dinero que ofrecerle, pero le brindaba un lugar seguro en el campo académico. Después de orar y meditar, Carver aceptó y trabajó allí durante los siguientes 47 años, enseñando y experimentando profundamente. No fue fácil, ya que al llegar a Alabama, George Carver se sorprendió al encontrar que no tenía laboratorio, ni libros, ni equipos, ni ayudantes, ni plan de estudios. Él tuvo que construir todo el departamento partiendo de cero. Para esto pensaba tenía grandes proyectos muy visionarios que llegaron a chocar con los esfuerzos de Booker de que la institución no se fuera a la quiebra. Sin embargo,  al final se logró que  el departamento se convirtiera en un gran centro de investigación científica agrícola a nivel nacional. 

Improvisando al principio un laboratorio, y con ayuda de un microscopio que se donó, Carver comenzó sus investigaciones. Literalmente, empezó con dos panes y unos cuantos pescados, que por gracia de Dios permitieron alimentar a una multitud incontable. Progresivamente, fue desarrollando métodos para la rotación de cultivos con el fin de mejorar el suelo de las áreas sobre-cultivadas. Logró mantener un cultivo de 266 fanegas por acre, con una fertilización adecuada. Dirigió investigaciones para el aprovechamiento de sustancias orgánicas en el desarrollo de productos industriales (quimurgia), enseñó técnicas de cultivo auto-suficientes a nuevas generaciones de estudiantes afroamericanos, y participó en la administración de granjas de la Estación Experimental Agrícola del colegio.


Booker T. Washington
(1856–1915) 
A la par de esto, Carver buscó entremezclar los campos de la ciencia y la religión, particularmente en su rol como profesor de jóvenes. En 1907, po ejemplo, le escribió a Booker T. Washington informando que recientemente había comenzado un grupo de estudio de la Biblia en el Instituto Tuskegee
"Estimado B. T. Washington: 
Hace tres meses 6 o 7 personas se reunieron en mi oficina una tarde y organizaron una clase de la Biblia, y me pidieron a mí que la enseñara. Yo di consentimiento de comenzarla. Su idea era invertir entre 20 y 25 minutos de las tardes de domingo que quedan entre la cena y el servicio religioso. Comenzamos desde lo primero de la Biblia y tratamos de explicar la historia de la Creación a la luz de la religión natural y revelada y las verdades geológicas. Mapas, cuadros de plantas y especímenes geológicos fueron usados para ilustrar la tarea. Tuvimos como una audiencia como de entre 80 y hasta 114. Pensé que estos hechos le ayudarían al hablar de la vida religiosa de la escuela.
Muy sinceramente, G. W. Carver"  

(Carver, cit. en Greene, 1993:134). 
Durante las siguientes varias semanas la clase bíblica de Carver fue algo que fue creciendo y se quedó de forma fija en el colegio durante toda su vida. Carver dirigió el estudio desde este año hasta su muerte.


Dios, ¿para qué creaste el cacahuate?
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"Desde un entorno opresivo y paralizante, George Washington Carver levantó su búsqueda, su mente creativa al cacahuate ordinario, y encontró en éste posibilidades extraordinarias para bienes y productos impensables por mentes del pasado." —  Rev. Martin Luther King Jr., 23 de septiembre 1959. Address at Public Meeting of the Southern Christian Ministers Conference of Mississippi.
De 1915 a 1923, Carver se enfocó de lleno a investigación y experimentación que buscaba darle nuevos usos a los productos agrícolas. Por ello, desde 1916 fue elegido como miembro extranjero de la Real Sociedad de Londres.

Carver se dio cuenta de que los agricultores del sur, tanto afroamericanos como blancos, necesitaban ayuda. Queriendo resolver las problemáticas social, Carver buscó usar propuestas científicas de una forma práctica, buscando usar el conocimiento de la química agrícola de forma cristiana. Entonces decidió que si los agricultores no iban a la escuela, la escuela tenía que ir a los agricultores. Así, junto a T. M. Campbell Sr., estableció un "salón de clases" andante, dentro de un bagón de tren que se llamó "Jesup Wagon". Con éste medio, llevó a sus estudiantes interesados y viajaron a distintos pueblos para aconsejar de forma personal a los agricultores sobre cómo mejores técnicas de cultivo.

Muchos agricultores estaban estancados, pensando que sus tierras ya se habían gastado y eran inútiles. Pero esto se debía a que siempre realizaban los mismo cultivos de algodón. Carver identificó entonces el ciclo natural que necesitaba la rotación agrícola. Cuando se le quita algo a la tierra, de alguna manera hay de devolver algo. Los cultivos de algodón estaban acabando con las reservas de nitrógeno en la tierra, de forma que muchos cultivos ya no se daban debidamente. 


Carver sabía que algunas plantas como la del cacahuate o maní (que había sido descrita por Linneo) devolvían grandes cantidades de nitrógeno a la tierra, por lo cual comenzó a impulsar a los agricultores a que cultivaran cacahuate. Al principio, ellos no lo escucharon, pero cuando una plaga de gorgojo de algodón llegó y amenazó las plantaciones, los agricultores cambiaron de opinión. Finalmente comenzaron grandes cultivos de cacahuate, y pronto hubo grandes cantidades de este producto disponibles. Sin embargo, parecía que nadie quería comprar, ¡lo cual ocasionó que los granjeros se molestaran con Carver!.

Una mañana, Carver estaba caminando y orando, como era su costumbre diaria, y en un momento vino a él una gran respuesta que fue su momento de ¡Eureka! En años posteriores, en el verano de 1920, Carver explicaría esto ante la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA) de Blue Ridge, Carolina del Norte. Su acercamiento a la ciencia sorprendería a muchísimos dentro y fuera de la audiencia:
"Me retiré a mi laboratorio. Sólo ahí podría evitar las caras de mis alumnos y amigos. Sólo ahí podría estar solo. Pero de alguna manera, no estaba solo. Incluso en el silencio y en la quietud, sentí otra presencia. 
Cayendo de rodillas, rogué por el perdón y la comprensión de mi Salvador y Creador. Y mientras oraba, fui llevado por mis pies. Fui fuera del laboratorio, entre los bosques y campos cercanos. El sol tocó mi piel; las suaves brisas refrescaron mi cuerpo.

"¡Oh Señor Creador!", le pregunté suavemente, ¿para qué creaste este universo?. Un viento agitó los árboles un poco: "Tu pequeña mente pide demasiado." Él dijo: "Pregunta por algo que sea más de tu tamaño." 
Desconcertado dije: "Querido Señor Creador, dime, ¿para qué fue hecho el hombre?" Una vez más Él me habló, y Él me dijo: "Todavía estás pidiendo preguntando sobre algo que es más de lo que puedes manejar. Acota la extensión de tu pregunta e intenta una vez más." 
Entonces caí de rodillas e hice mi última pregunta: "Señor Creador, ¿porqué creaste el cacahuate?". "Mucho mejor," me dijo el Señor, y me dio un puñado de cacahuates y fue conmigo de regreso al laboratorio y, juntos, comenzamos a trabajar." 
Carver, junto a colegas del Instituto Tuskegee
(Carver, cit. en Benge, 1997:40; Elliot, 1966:145; y por la Southern Agricultural Economics Association, 2007:250)
De regreso al laboratorio, Carver comenzó a separar cacahuetes con sus cáscaras, pieles, aceites y carnes y encontró todo tipo de propiedades y posibilidades increíbles. Tres días después, reabrió su laboratorio, que ahora estaba lleno con muchos frascos, botellas y cajas del maní. Comenzó a invitar a gente para que vieran los distintos productos que se podían obtener a partir de la semilla de esa planta leguminosa.

Planta de cacahuate con su flor
En vida, George Washington Carver llegaría a descubrir alrededor de 300 diferentes usos para el maní. Se convirtió en uno de los afroamericanos más conocidos de la época y emprendió el desarrollo de más de 100 productos a base de cacahuates, muchos de los cuales parecían derivados inimaginables de esta semilla: sopa, harina, bálsamo, aceite, leche, café seco, pan, requesón, substituto de carne, condimentos, pastel, dulces, galletas, helado, bebidas, vinagre, jabón antiséptico, jabón para ropa, champú, linóleo, laxantes, lociones, crema para bebé, nitroglicerinas, pintura, 30 diferentes colorantes para ropa, 19 diferentes colorantes para cuero, tintes, plásticos, caucho, pegamento, combustible, insecticidas, medicamentos contra la malaria, cosméticos, papel, fertilizantes, material de pavimentación, carbón, y muchos otros derivados que se volvieron alternativas útiles para uso en el hogar, la granja y la industria. Entre otros productos que fabricó a partir de productos vegetales se encuentran los blanqueadores, briquetas, suero de mantequilla, salsa de chile, café instantáneo, mayonesa, ablandador de carne, pulidor de metales, papel, plástico, crema de afeitar, betún para zapatos, polvos de talco, y tinte para madera.


Mucuna pruriens
Por si fuera poco, también descubrió cerca de 119 usos para el camote, Inventó 35 productos a partir del grano de terciopelo, e impulsó el desarrollo de más de 300 nuevos productos a base de soya, nueces y papas dulces (batata/camote)A lo largo de su vida, también continuó la investigación de poderes medicinales de las plantas a valorar sus cualidades estéticas, y realizó al menos 44 boletines para dar consejos de cultivo (uno de estos boletines incluso contenía recetas de cocina hechas a base de cacahuate). Con todos estos usos, se abrió una gran oferta de posibilidades que inauguró, a favor de los granjeros, un nuevo mercado para la producción de cacahuate que llegó a alcanzar los 60 millones de dólares al año.


Flor de la Ipomoea batatas
Su leche de maní se hizo particularmente apreciable entre la clase de productos lácteos, y en 1921, se formó, con su ayuda, la "Asociación Estadounidense Cacahuatera Unida" (United Peanut Association of America). Este año había hablado en Washington D.C., frente al Comité de Medios y Arbitrios del Senado de Estados Unidos. Allí apeló la necesidad de impulsar medidas públicas en favor de los agricultores y sus cultivos que podrían impulsar la economía y el bienestar de todo el país. El senado sólo le dio diez minutos para explicar los resultados de su investigación, pero al final de toda la audiencia, se dice que el director del comité se le acercó e intercambió las siguientes palabras con él.
"Dr. Carver, ¿cómo aprendió todas estas cosas?"
Carver respondió: "De un viejo libro".
"¿Qué libro?", preguntó el senador.
Carver respondió: "La Biblia".
El senador curioso volvió a preguntar: "¿La Biblia habla sobre cacahuates?".
Carver contestó: "No señor, pero habla sobre el Dios que hizo el cacahuate. Yo le pedí que le mostrara qué se puede hacer con el cacahuate, y Él lo hizo."
(Knight, 1956:37; Bundy, 1990) 

En 1923, un líder de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAAC) galardonó a Carver con la Medalla Springam por Servicio Distinguido en la Química Agrícola. Sus cartas de la época, muestran una apasionada fe por Dios. Algunas de ellas, eran escritas para su amigo Hardwick, con quien mantuvo un frecuente correspondencia entre 1920 y 1930. En la siguiente carta, el científico sobrellevaba las cargas su hermano, haciendo así cumplir la ley de Cristo (Gálatas 6:2):


19 de octubre, 1923
"Me acaba de llegar su maravillosa carta. 

"Es tarde y estoy solo por unos minutos, y siempre siento que debo responder a sus cartas de inmediato. 
Esta carta revela otra faceta de su vida. Usted está ahora en medio de una gran lucha. Está luchando por libertad, ganará, Dios está de su lado. Continúe siguiéndolo, a donde quiera que él vaya... 
Mi amigo, lo amo por lo que usted es y por lo que usted desea ser a través de Cristo. Yo de ninguna manera soy tan bueno como usted me da crédito por serlo. Hay veces que soy probado y me veo obligado a esconderme con Jesús para tener fuerza con la cual vencer. Solo Dios sabe lo que he sufrido al tratar de hacer lo mejor que puedo el trabajo que Él me ha encargado en hacer. La mayor parte del tiempo tuve que trabajar sin la simpatía o el apoyo de aquellos con lo que estaba asociado. Muchos son los extraños caminos a los que Dios me ha enviado. Él está y estará guiándolo a usted de la misma manera."
(Carver cit. en. Kremer, 2013:172) 

Hay cartas que también dejan entrever que a pesar de las distinciones el científico siguió siendo un humilde hombre de oración y de firmes convicciones que le llevaban a tratar de evangelizar a la gente con la que convivía, y a animar a otros a que también evangelizaran. En 1924, exhortó a su amigo a que llevara una vida conforme a la voluntad de Dios:

"Mi amigo, Dios verdaderamente ha sido bueno conmigo y aún está abriendo maravillas y permitiéndome asomarme [a ellas] por así decirlo. Amo las cosas que Dios ha creado, tanto las cosas animadas como las inanimados. Mientras Él habla en voz alta a través de ambas, si Dios quiere, en el Blue Ridge, vamos a dejar que Él hable con algunos de nosotros. 
Usted me da demasiado crédito. Yo no soy tan bueno. Sólo estoy tratando por medio de Cristo de ser un hombre mejor cada día. El espíritu de usted me ayuda mucho. Es  por lo que mi alma ha estado sedienta todos estos años, un espíritu que Dios mismo estuviera haciendo crecer para llevar a cabo un gran servicio a la humanidad, tal como el que Él está haciendo crecer en usted .... Dios todavía está por hacer algo con usted que le sorprenderá ..... 

Atentamente,

Geo. W. Carver.

"Estimado amigo, esta mañana siento tu espíritu amoroso más que nunca. Gracias a Dios siento el crecimiento del espíritu dentro de ti.

Qué alegría siempre viene a mí cuando me doy cuenta de tu puño y letra en el correo. Yo siempre digo "bendito sea su corazón", que significa una carta de mi querido amigo que es más querido para mí que cualquier palabra puede expresar. 


Lo quiero y lo seguiré haciendo por el Cristo que habita en usted, tanto de forma expresa como inexpresa. Lo quiero también porque Cristo lo ama y anhela para que usted que venga a la plenitud de su gloria. 
Sus palabras, mi amigo, son demasiado fuertes. No hay peligro de que usted sea un hipócrita. Usted está luchando. No ha perdido la vista de sí mismo todavía, pero gracias a Dios, lo hará. Tan pronto como usted comience a leer el gran y amoroso Dios en todas las formas de existencia que ha creado, tanto animadas como inanimadas, entonces usted será capaz de conversar con él, en cualquier lugar, en todas partes, y en todo momento. 
¡Oh, qué plenitud de alegría vendrá a usted!. Mi querido amigo, tome el significado. Dios le está hablando. "Mira arriba a los montes de donde viene tu ayuda. Sí, ve a las montañas, si Dios así lo quiere." 
Prepárese para venir aquí por una semana más o menos, si Dios le pide que lo haga. De alguna manera Dios parece decirme que esto sea así. Durante meses, esta visión de cuando en cuando viene a mí. Creo que Dios quiere que usted comience a leer la Naturaleza de su propia voluntad en primer lugar, luego, cuando usted vena aquí usted aprenderá a interpretar con gran rapidez. Puede que no sea aquí. Puede que yo sea enviado a usted en algún lugar. Cualquiera que sea el método, usted debe aprender. Oremos para recibir orientación. 

Ya he recibido ocho cartas de niños. He oído de todo el mundo en la casa donde me alojé. Dos de ellos dicen que vienen pronto. Dos han mandado sus imágenes y otros están por venir. Usted y todos los otros chicos están equivocados. No se trata sobre mí. Yo los amo a ustedes porque yo amo a Cristo en ustedes y cuando sea que ustedes lo revelen, no puedo sino amarlos. Amo a esos pequeños porque Cristo estaba allí... Ustedes lo necesitan y tal vez pueden servirle de algo... Dios no puede usarles como Él quiere hasta que usted no venga a la llenura de su gloria. No se alarme, mi amigo, cuando la duda llegue. Ese es el viejo Satanás. Ore, ore, ore. Tampoco se desanime o tema si por error usted se aleja del camino. Eso solo pasará con usted si usted confía demasiado en sí mismo. 
Sí, mi amigo, usted va a crecer. Sus cartas son siempre un gran consuelo para mí. No vaya a alejarse a algún lugar y deje de escribirme regularmente. Usted es ahora parte de mi vida y quiero sus cartas. Bien, ambos oramos para que Dios bendiga el mensaje que Él me envió a dar. Parece realmente que Él lo bendijo. En algunas de las entrevistas personales a los chicos lloraban. He sostenido mi cabeza y llorado muchas veces cuando leo lo que muchas de las cartas que han escrito para mí.
Estoy mu lejos, mi amigo, de donde ustedes están... Dios ya les ha dicho que vayan a las montañas y tengan comunión con Él. ¿Porqué no llevarlo a cabo sin que Él les vuelva a dar un mensaje? 
 
¡Oh, mi amigo, estoy orando para que Dios venga y los vacíe por completo de sí mismos para que puedan ir detrás de las almas de forma correcta, o más bien encontrar almas que puedan percibir al Cristo en ustedes! Esta es mi oración por ustedes siempre.

Geo. W. Carver"

Como se puede apreciar, Carver tenía el hermoso carácter de atribuir todos sus métodos, nventos y descubrimientos científicos al resultado directo de la guía divina. El 18 de noviembre de 1924, Carver habló de esto públicamente, frente a una audiencia de 5,000 personas en la iglesia Marble Collegiate Church, en Nueva York. Ese día atribuyó su éxito como científico a la revelación que recibía de Dios, pues, como lo explicó en otro lugar, él creía firmemente en que:
"Dios va a revelarnos cosas que nunca antes ha revelado si ponemos nuestras manos en las Suyas. Ningún libro entra a mi laboratorio, lo que tengo que hacer y la forma en que debo de hacerlo me son reveladas. Nunca tengo que ir a tientas con los métodos. El método se me revela en el momento en el que estoy inspirado para crear algo nuevo. Sin Dios para abrir el telón, yo sería incapaz de hacer cualquier cosa."  
[Carta de George Carver a James T. Hardwick. Ethel Edwards & James T. Hardwickk, Carver of Tuskegee (1971), Cincinatti, Ohio. (pp. 141-142), Citado en Gaither's Dictionary of Scientific Quotations: A Collection of Approximately, p. 907]


Dos días después, George fue criticado duramente en un artículo titulado "Los hombres de ciencia nunca hablan así" publicado por el periódico New York Times. El editor anónimo, con sus tendencias de superioridad racial e intolerancia hacia a la religión, puso en tela de juicio el reconocimiento que se merecía éste científico afroamericano:
“Les toca a los químicos determinar hasta qué punto el Dr. Carver es digno de reconocimiento. Sea eminente o no, él parece haber hecho un trabajo útil en el descubrimiento y desarrollo de nuevos usos para varios productos sureños comunes, y por lo tanto se puede afirmar que ha demostrado un tipo de capacidades que no son presentes en muchos de su raza. Por tanto, es de lamentarse, y por nadie más que por los miembros inteligentes de esa raza, que el Dr. Carver, al discutir sus propios logros, use un lenguaje que revela una falta total de espíritu científico. Los químicos reales... no atribuyen los éxitos que tienen a la "inspiración" [divina]. Hablar de esa forma sólo pondría en ridículo a una institución admirable (Tuskegee) y a la raza por la que ha hecho tanto, y sigue haciendo. Todos los que lo escuchen se sentirán inclinados a dudar, tal vez injustamente, que la química del Dr. Carver es considerablemente diferente a la astronomía del famoso Rev. John Jasper, que tan firmemente sostenía que el sol gira alrededor de una tierra plana."
Como se puede apreciar, el artículo del New York Times cuestionaba la cualidad científica de Carver aludiendo al sonado mito que alega un "conflicto" entre la ciencia y la religión. Lo que este hombre falible desconocía, era, evidentemente, que muchos bioquímicos prominentes, entre ellos Humphry Davy y Louis Pasteur, sí hablaban así,y que precisamente los padres de la química moderna, John Dalton, Jöns Jacob Berzelius, Antonio Lavoisier y Robert Boyle, habían sido hombres de fe.

No obstante, el clima propuesto en los diarios inventaba una esenificación diferente, e incluso surgieron rumores de que "Carver creía que los libros no eran necesarios".

En enero de 1925, George envió una carta a Lyman Ward en donde decía que lamentaba la gran tergiversación de lo que había dicho, y consideba que la publicación del Times y las malas interpretaciones provenían de una prejuiciosa "critica cínica.. dirigida a... la religión de Jesucristo." (Kremer:2011:17). 

El botánico redactó una respuesta donde expresaba su disgusto con que las palabras "revelación divina", se hubieran criticado tanto. Al mismo tiempo señaló su formación universitaria, y listó una serie de nombres de científicos cuyas aportaciones también le habían influido en su carrera, señalando que sí consideraba importante el estudio avanzado, pero que lo que quería decir era que una vez que el científico domina los libros, el siguiente paso más allá de éstos requiere inspiración divina (Wellman, 1998:188).
"En las formas variadas de la naturaleza están las pequeñas ventanas por las cuales Dios nos me permite tener comunicación con él y ver mucho de Su gloria, majestad y poder, simplemente levantando la cortina y viendo a través de ellas." (Schier, 2010:84)
En tiempo del juicio de Scopes de 1925, en Tennesse, la figura de Carver emergió de forma heróica entre los evangélicos del país, pues junto a Carlos Linneo y Gregor Mendel, él creía que la variabilidad de algunos animales y vegetación mostraba gran diversidad que en el tiempo Dios pudo haber causado entre especies, pero también afirmando su creencia en que Dios había creado al hombre directamente. Así lo escribió al "Reverendo Kunzman", que le había preguntado su opinión al respecto. Carver escribió lo siguiente en su carta de 1925:

"Estoy interesado por su puesto, muy interesado. Mi estudio de toda la vida de la naturaleza en sus muchas fases me lleva a creer más fuertemente que nunca en el relato bíblico de la creación del hombre tal como se encuentra en Gen. 1:27"Y creó Dios al ser humano a su propia imagen, a imagen de Dios Él lo creó; hombre y mujer los creó." [24 de marzo de 1925. Cit. en. William J. Federe. The Life of George Washington Carver: In His Own Words. Lesson 8: Words of Wisdom]
Según el historiador Mark Hersey, "[Carver] fue muy bien recibido en publicaciones cristianas.... y estas publicaciones jugaron un rol importante en elevar su popularidad" (Kremer, 2011:117). Uno de los editores fue Charles Henry West quien defendió a Carver como "uno de los pocos científicos verdaderos, honestos y humildes que quedan en nuestros días, que son lo demasiado anticuados como para darle todavía el crédito a Dios por las obras de Sus manos." 


 "La mente finita del hombre nunca podrá
 apoderarse de los misterios del infinito.
Es la más alta sabiduría,
ya que es nuestra gran alegría,
el aceptar nuestras limitaciones,
usar lo que tenemos,
y dejar el resto a Dios."
(Carver, cit. por
Carver Birthplace Association, 2014
)

Henry Morris, (1988:81) comenta al respecto que “Carver nunca vaciló en confesar su fe en Dios y en la Biblia, y atribuyó todos sus éxitos y habilidad a Dios." El agroquímico expresó personalmente:
"Sé que mi Redentor vive. Conozco la fuente de la que viene. La inspiración, como usé la palabra en mi conferencia en Nueva York, meramente significa Dios hablándole al hombre a través de las cosas que Él ha creado, permitiéndole interpretar correctamente los propósitos que el Creador le había permitido traer a la existencia." (Carver, cit. en Ferrell: 1995:64]
Sobre este momento, Gary R. Kremer señala lo siguiente en la biografía del agrónomo:
"Aún así, él mantuvo su convicción de que la inspiración y la revelación eran elementos vitales de su experimentación científica, y siguió dándole el crédito a Dios por sus logros." (Carver, cit. en Kremer, 2011:117)
El 15 de enero de 1925, Carver escribió a su viejo amigo lo siguiente:
"Querido hermano, Ward:
"Tal vez te interese saber que la mayor parte del trabajo que hago ahora es en colegios de blancos, mientras parto esta semana para Nueva York, donde hablaré en la Universidad Estatal, y con otros dos o tres colegas. Ora por mí porfavor, para que todo lo que diga y haga sea para Su gloria. No estoy interesado en la clase de ciencia y otras cosas que dejen a Dios fuera de ella." (Carver, cit. en Warren, 2003:60)
Dos años después, Carver escribía la siguiente carta a su amigo cristiano Jack Boyd, un oficial de la YMCA en Denver, Colorado. En ella, explicaba cómo tenía la esperanza de que los jóvenes vinieran a percibir la obra de Dios por medio del estudio de la naturaleza:
"Una de las cosas más hermosas, esperanzadoras y alentadoras del creciente interés, es que están surgiendo aquí y allá grupos de universitarios de hombres y mujeres jóvenes que están dispuestos a conocernos al permitir familiarizarse con nosotros. 
Los dos pequeños grupos son hermosos, naturalmente, Dios siendo tan género en la demostración de la obra de Sus manos. Sin embargo, es de hecho mucho más impresionante cuando sientes que Dios ha tocado a ese hermoso cuerpo de estudiantes. 
Mi querido amigo, estoy muy contento de que Dios te esté usando de una manera tan efectiva. Mi querido amigo, no me siento capaz de escribir una sola palabra de consejo a esos queridos jóvenes, más allá de decir que mi corazón está con cada uno de ellos, independientemente del hecho de que nunca los he visto y puede que nunca lo haga. Quiero que encuentren a Jesús, y que en sí mismos hagan de Él una parte diaria, de cada hora, y de cada momento.  
¡Cuánto anhelo que alcancen la mayor medida de la felicidad y éxito en la vida. Quiero que vean el Gran Creador en las cosas aparentemente más pequeñas y más insignificantes sobre ellos! ¡Cómo deseo que cada uno camine y hable con el Gran Creador a través de las cosas que ha creado! 
¡Cuánto doy gracias a Dios cada  día de que pueda caminar y hablar con Él. Apenas la semana pasada recordé de Su omnipotencia, majestad y poder a través de unas pequeñas muestras de mineral que me enviaron para analizar desde Bakersfield, California. Lo he disuelto, lo he purificado, he hecho condiciones favorables para la formación de cristales, y entonces he aquí delante de mis ojos, un hermoso ramo de cristales verdes de mar se había formado y al lado de ellos un montón de nieves blancas. 
¡Maravilla de maravillas! ¡cómo me gustaría tenerte en el pequeño taller de Dios por un tiempo" ¡cómo se emocionaría y animaría tu alma! 
Mi querido amigo, mantén tu mano en la del Maestro, camina todos los días a Su lado, de modo que puedas llevar a otros a los reinos de la verdadera felicidad, donde una religión de odio, (que envenena el cuerpo y el alma) será desconocida, siendo sustituida en su lugar la manera de la "Regla de Oro", que es "la manera de Jesús" de vivir, la cuál reinará suprema. Entonces, podremos caminar y hablar con Jesús momentáneamente, porque estaremos en sintonía con Su voluntad y Sus deseos, haciendo así de la historia de la creación del mundo algo indiscutible en cuanto a su realidad. 
Dios, mi querido amigo es infinitamente la más alta encarnación del amor. Nosotros somos finitos, rodeados y a menudo repletos de odio. Sólo podemos entender el infinito en la medida en que perdemos lo finito y asumamos el infinito. 
Mi querido amigo, mi amistad contigo no puede significar lo que la tuya hace para mí. Hablo con Dios a través de ti, me ayudas a ver a Dios desde otro ángulo...

Muy sinceramente,

G.W. Carver"

(Carver, cit. en Kremer, 1991:135; Lesson 8: Words of WisdomM)

También en 1927, Carver expresó su sentimiento de maravilla sobre las obras de Dios. La siguiente carta escrita a un juez de apellido McCord, desde Montgomery, Alabama, ilustra los sentimientos espirituales que un hermoso atardecer provocaba en el científico:
"Hay momentos en los que las facultades de expresión de uno fallan para comunicar el significado del corazón. En este mismo momento me encuentro completamente a la deriva en los altos mares sin brújula ni timón, en tanto que la facultad de expresión sea satisfactoria al respecto. Leo y releo su carta y una otra vez. Me alegro en la sublimidad de pensamiento y la inusual bendición de expresión que el Gran Creador ha dotado a unos cuantos hombres.... 
Mientras me siento en mi pequeño "gabinete" leyendo y meditando sobre ello, vino la naturaleza a mi alivio cuando fui atraído por una luz extrañamente suave reflejándose en el papel. Miré hacia arriba y afuera de la ventana hacia el sol poniéndose, que apenas estaba desapareciendo detrás del horizonte, dejando una aureola de gloria para nunca olvidarse y de belleza más allá de ella. Me parece que nunca he sido consciente de tanta belleza y sublimidad. La variedad, brillantez del color y el arreglo fueron sobrecogedores... Cuando regresé en sí dije en voz alta 'Oh Dios, Te agradezco por tan directa manifestación de Tu bondad, majestad y poder!'"
(Carver, cit. en Kremer, 1991:136)


"El que se humille será engrandecido"

Convencido de que “Dios se mueve por senderos misteriosos”las críticas que recibió pasaron a ser cenizas, y de forma contraproducente, su trabajó comenzó a ser todavía más conocido dándole a su carrera intelectual una belleza favorable. Después de los prejuicios levantados contra él, sucede que la atención, el interés y el apoyo a su carrera fue como nunca antes, y se le hicieron numerosas peticiones para presentarse en universidades importantes. 


Ford visitó a Carver en Tuskegee, se
reunió con él en el estado de Georgia
y el pueblo de Dearborn
Carver recibió un doctorado honorario de la Universidad Simpson en 1928. Al extenderse su fama, Thomas Alva Edison le ofreció 200,000 dólares para trabajar con él, Henry Ford se le acercó de forma amistosa para preguntar sus perspectivas sobre la industria alimentaria, y el presidente Theodore Roosevelt lo visitó y le dijo que a favor de su nación, “no había trabajo más importante que el que él estaba haciendo”Sin embargo, George Washington Carver eligió seguir siendo un hombre humilde que le dio gloria a Dios en todo lo que hacía. Su objetivo desde el principio no había sido enriquecerse, sino ayudar a su prójimo, por lo cual, se negó las oportunidades de trabajo lucrativo que los empresarios le presentaron. 


"No es el estilo de ropa que uno lleva,
ni el tipo de automóviles uno conduce,
ni la cantidad de dinero que uno tiene
en el banco,lo que cuenta. Estas
[cosas]
no significan nada. Solamente
es el servicio lo que mide el éxito ".
(Carver, cit. por
Carver Birthplace Association, 2014
)
Convencido también de que debía mantener su compromiso de compartir el conocimiento con el granjero negro por medio de la Institución Tuskegee, rechazó ofertas de trabajo en otras universidades de prestigio. En una de las cartas rechazaba así una oferta ostentosa de convertir sus hallazgos en un negocio; él escribió:
"No soy rico en los bienes de este mundo, pero gracias a Dios, tengo lo suficiente para vivir cómodamente. Tengo la certeza de que Dios cuidará de mí. Él me bendice con la habilidad para ganarme el sustento, y me da sabiduría y entendimiento suficiente para sacar un poco, de vez en cuando, del proverbio "día lluvioso." 
No, no estoy a la venta. Dios me ha dado lo que Él me ha confiado para hacer una contribución al mundo, mucho más de lo que el dinero pueda hacer por mí." (Carver, cit. en Kremer, 2013:132)
Aunque en verdad el valor de sus investigaciones y la importancia de sus descubrimientos era evidente para todos, Carver siguió siendo modesto y humillándose a sí mismo, conforme al mandato de su Señor Jesucristo (Lucas 14:11). Así lo expresaría con su propia pluma:
"No soy un gran persona. No soy un gran científico. Sólo he sido capaz de señalar el camino en un par de cosas. Después de mí vendrán los que leerán e interpretarán las señales, los grandes del mundo. Yo sólo soy el pionero... 
La idea principal de todo mi trabajo era ayudar a los agricultores y llenar el balde vacío de los pobres... Mi idea era ayudar al 'hombre de hasta abajo'. Esta es la razón por la cual he hecho cada proceso tan simple como pude, para ponerlo a su alcance." (Carver, cit. en Kremer, 2011:102)
En relación a la tarifa que él ponía para compartir sus conocimientos científicos, Carver declaró:
"Si conozco la respuesta, podrán quedarse con ella por el precio de una estampilla postal. El Señor no me cobra nada por el conocimiento, y yo haré lo mismo." (Carver, cit. por Carver Birthplace Association, 2014)

Cuando, en 1928, Jimmie Hardwick lo elogió sus contribuciones a la ciencia, Carver le respondió en una carta en dond,e además de animarlo a seguir con fidelidad a Jesucristo y motivarlo a actuar con mayor fe, atribuía sus logros a Dios:
"Mi querido, querido amigo Mr. Hardwick:-   
Tu carta me llegó y me hizo muy feliz. Estoy feliz porque Dios está (con tu permiso) acercándose más y más a ti. Mi querido amigo, mantén tu mano en la Suya, Reconócelo a Él en todos tus caminos y Él dirigirá tus caminos.  
No, mi amigo, las cosas bonitas que dices sobre mí pertenecen a Dios. ¡Oh si ahora mismo pudieras entrar en el "pequeño taller sobre las obras de Dios" y ver lo que Él ha permitido hacer, y su efecto sobre el sur, te sorprenderías. 
Algunos días no puedo hacer nada durante el día entero fuera de entretener a las visitas, Ministros están viniendo, así como educadores; cinco escuelas con sus estudiantes han estado aquí este año. 
Mi amigo, siempre eres recordado en mis peticiones al Gran Creador. Nunca te olvido, Dios tiene un Trabajo muy grande para ti. Dios mueve en senderos misteriosos sus obras que realiza, estoy tan feliz de que comienzas a ver al Dios de la naturaleza en las cosas que Él ha creado... 
Cómo me encantaría verte llegar al punto en el que pudieras tener comunión con Dios, a través de las cosas que Él ha creado. Tu alma desea eso, nunca serás completamente feliz hasta que lo hagas. Dios te está llamado a hacerlo, no lo resistas y llévalo hacia ti. Hubo un momento en el que visiblemente perdiste Su espíritu, no lo podía sentir. Me sentí muy mal, [pero] poco a poco fue regresando, gracias a Dios... 
Sólo recuerda esto porfavor: no sabes ahora, pero sabrás cuando venga, tú me dirás. Solo mantén tu mano en aquella del Bendito maestro y camina a Su lado siempre. Oraré para que Dios te acerque cerca a tu estudio, viaje y sus resultados. Dios puede enviarte justo a la gente correcta. " (Carver, cit. en Kremer, 2011:124)
Ese mismo año, durante una de las visitas de Jim Hardwick al Instituto Tuskegee en 1928, se le pidió al Dr. Carver que compartiera algunas de sus observaciones sobre Dios, y Carver contestó confesando que la noción de la omnipresencia de Dios lo había acompañado desde su niñez, afirmando su fe en que Jesucristo le fortalecía porque había nacido de nuevo, y manifestando su convicción de la vida después de la muerte:
"Desde que era un niño muy pequeño explorando los bosques casi vírgenes de la vieja casa Carver, tenía la impresión de que alguien acababa de estar allí delante de mí. Las cosas estaban tan ordenadas, tan limpias, tan armoniosamente hermosas. Unos años más tarde, en este mismo bosque estaría por entender el significado de esta impresión de niño. Porque prácticamente fui abrumado con el sentimiento de alguna Gran Presencia. No sólo alguien había estado allí. Alguien estaba allí... Años más tarde, cuando leía las Escrituras, "En Él vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser," [Hechos 17:28] supe lo que quería decir el escritor. Desde entonces nunca he estado sin tener conciencia del Creador que me estaba hablando...  
Los exteriores al aire liibre han sido para mí más y más un gran catedral desde la que Dios podría estar hablando y siendo escuchado continuamente...El hombre, que necesitaba un propósito, una misión, para mantenerse con vida, tuvo uno. Él podría ser.. colaborador con Dios... [1 Corintios 3:9] Mi actitud hacia la vida fue también mi actitud hacia la ciencia. Jesús dijo que uno debe nacer de nuevo, debe ser como un niño pequeño; no debe dejar que la pereza, el miedo, o la terquedad le impidan su deber.      
Si alguien es nacido de nuevo se verá la vida desde un plano tal que la energía de su deber ser no sea obstaculizada por las diversas distracciones e inhibiciones. Mi trabajo, mi vida, debe ser en el espíritu de un niño pequeño que sólo busca conocer la verdad y seguirla.
Mi propósito nada más debe ser el propósito de Dios: mejorar el bienestar y la felicidad de Su pueblo. La naturaleza no permitirá un vacío. Se llenará con algo. La necesidad humana es realmente un gran vacío espiritual que Dios busca llenar...   
Con una mano en la mano de un compañero en necesidad y con la otra mano en Cristo, Él pudo llegar a ese vacío y yo me volví un instrumente. Entonces el pasaje, "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" [Filipenses 4:13], vino a tener un significado real.
Mientras trabajaba en proyectos que cumplían una necesidad humana real, habían fuerzas trabajando a través de mí que me sorprendieron. A menudo me iba a dormir con un problema aparentemente sin solución. Cuando me despertaba, la respuesta estaba allí. ¿Entonces porqué nosotros, que creemos en Cristo, deberíamos estar tan sorprendidos de lo que Dios puede hacer con un hombre dispuesto en un laboratorio? Algunas cosas deben ser desconcertantes para el crítico que nunca ha nacido de nuevo.
Por naturaleza, yo soy un conservador. He encontrado que la naturaleza conserva. Nada se desperdicia o se pierde permanentemente en la naturaleza. Las cosas cambian su forma, pero no dejan de existir. Después de me vaya de este mundo no creo que este sea el fin. Dios sería un necio incluso más grande que el hombre si no conservara lo que parece ser lo más importante que ha hecho aún en el universo. Este tipo de razonamiento puede ayudar a los jovenes.  Cuando llegues al último peldaño de la escalera y miras por encima de la pared como lo estoy haciendo ahora, no necesitas sus pruebas. Solo lo ves. Sabes que no vas a morir." 
[Carver, cit. en Federer, William J. (2003), George Washington Carver: His Life & Faith in His Own Words, p. 68; también en Eagle Forum university, The Life of George Washington Carver: In His Own Words. Lesson 8: Words of Wisdom]
Hacia la década de 1930, Carver ya era reconocido en el extranjero. El Príncipe de Gales y la Corona de Sueciafueron a visitarlo, y hasta el Gobierno Ruso le pidió asesoría para mejorar la agricultura en el otro lado del globo. Los particulares le ofrecieron muchos honores y riqueza sustancial por concepto de patentes, pero Carver decidió no patentar sus descubrimientos y quedarse en Tuskegee, a donde creía que Dios lo había designado. Después explicaría:
"Una de las razones por las cuales nunca patento mis productos es que si lo hiciera, me tomaría mucho tiempo. No haría nada más. Pero principalmente, no lo hago porque no quiero que mis descubrimientos sean para el beneficio de específicas personas favorecidas." (Miller, 1943:14)
El agrónomo pudo haberse vuelto rico al patentar algunos cuantos de sus productores, pero se rehusó a ello, e incluso, en todo el tiempo que trabajó en el Instituto, nunca recibió un aumento de sueldo, ganando 125 dólares al mes. La opinión que Carver tenía de sí mismo se resumía en sus palabras:
"Sin mi Salvador, no soy nada." (Hammond, et. al., 2010:58)
Desde su oficina en la universidad, llena de plantas, fósiles, insectos, serpientes disecadas, y numerosas rocas, se la pasaba escribiendo cartas y correspondencia con gente de toda clase. Escribía seguido a granjeros pobres diciéndoles de qué forma podían mejorar sus tierras y llegó a asesorar a gente de la India sobre cómo procurar una mejor nutrición  en su gente. De hecho, Mahatma Gandhi envió a algunos de sus compatriotas a pedir personalmente copias de los boletines agrícolas de Carver. Gandhi envió una nota personal agradeciéndole al profesor, y Carver contestó en una carta en la que le prometía orar por él y pedir por él en la protesta no violenta que estaba liderando (Perry, 2011).

Carver escribió un breve ensayo en 1930, sobre el tema "¿Cómo buscar verdad?", en donde plasmó lo siguiente:
"Creo que el Gran Creador del universo tenía a los jóvenes en mente cuando se escribieron los siguientes hermosos pasajes: en el capítulo 12 de Job y los versos 7° y 8° se nos exhorta así: «Mas ahora pregunta a las bestias, y ellas te enseñarán, y a las aves del cielo, y ellas te lo mostrarán. O habla a la tierra, y ella te enseñará; y los peces del mar te lo declararán también.»
En San Juan, el capítulo octavo y el versículo 32, tenemos esta notable declaración: «Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». . .    
No hay nada más asegurado, más inspirador, o más literalmente verdadero que estos pasajes de la Sagrada Escritura.   
Nos acercamos más a Dios a medida en la que conocemos las cosas que Él ha creado de forma más íntima y comprensiva...   
El canto de los pájaros, las abejas zumbando, la flor que se abre, y los árboles brotando, junto con otras formas de materia animada e inanimada, todo tiene su historia de creación maravillosa para contar a cada buscador de la verdad...    
Mientras más y más nos acercamos al contacto con la naturaleza y sus enseñanzas, más somos capaces de ver lo Divino, y estamos por consiguiente equipados tanto para interpretar correctamente los diferentes idiomas hablados por todas las formas de la naturaleza que nos rodean. Desde el pequeño hongo frágil, que parece surgir en la noche y perecer cuando el sol de la mañana descansa sobre el horizonte del oriente, hasta al gigante bosque rojo de la vertiente del Pacífico que ha resistido las tormentas durante siglos y compite con los picos nevados de las montañas más altas, en todo su esplendor y grandeza.  
"Sin Dios para descorrer las cortinas,
yo sería inútil. Dios no hizo nada sin razones." 

(Carver, cit. en Mayberry, 2007: 53)
En primer lugar, para mí, mis estimados jóvenes amigos, la naturaleza en sus formas variadas tiene pequeñas ventanas por las que Dios me permite tener comunión con Él, y ver mucho más de Su gloria, majestad y poderío, por simplemente levantar la cortina y mirar hacia adentro. 
En segundo lugar, me encanta pensar que la naturaleza es como una emisora ​​de radio ilimitada a través de la cual Dios nos habla a cada hora, si tan sólo la sintonizamos y permanecemos en ella. 
En tercer lugar, estoy cada vez más y más convencido, mientras busco la verdad, que ningún estudiante apasionado de la naturaleza puede «Mirad los lirios del campo», o «Mirad a las colinas», o estudiar incluso las maravillas microscópicas de un charco de agua, y honestamente declararse un incrédulo. 
Para aquellos que ya aman la naturaleza, sólo tengo que decirles, persigan sus verdades con un nuevo entusiasmo y den al mundo el valor de las respuestas a las muchas preguntas que han preguntado a la más grande profesora, la madre naturaleza.
Para aquellos que aún no han aprendido el secreto de la verdadera felicidad, que es la alegría de tener la más cercana relación con el Creador y Preservador de todas las cosas: empiecen ahora a estudiar las cosas pequeñas en su propio jardín de enfrente, pasando de lo conocido a lo más cercanamente desconocido, porque verdaderamente cada nueva verdad lleva a uno más cerca de Dios." [Ensayo adjunto a su mensaje del 24 de febrero de 1930 dirigido a Hubert W. Pelt de la organización Phelps Stokes Fund; citado en George Washington Carver, ‎Gary Kremer (1991), George Washington Carver: In His Own Words, p. 143]
En otra ocasión, en 1932, Carver escribió sobre cómo se maravillaba del poder de Dios observado en la belleza de las flores amaryllis:




"Mi estimado amigo, Mr. Zissler:- 
Antes de comenzar las varias rutinas de este día, siento que no puedo empezar el día de mejor manera que orando que todo ande bien con usted, y deséandole que usted pueda compartir con migo las suprema expresión de El Gran Creador mientras Él me habla de forma tan vívida a través de su hermosa Amaryllis (lilis) que se están abriendo diariamente en mis ventanas en el pequeño gabinete que llamo cuarto. 
Diez de estas grandiosas flores se han abierto ahora, una que mide diez pulgadas de diámetro, algunas están rayadas, manchadas y otras pinceladas tan exquisitamtne como orquideas. 
Estas son de mi propio cultivo y demuestran lo que el hombre (en general) puede hacer cuando le permite a Dios hablar a través de él. 

Que Dios siempre lo bendiga y lo guarde.

Tan sincermanete suyo, G. W. Carver."
En una anécdota personal en la que afirmó que Dios lo dirigió para encontrar algo mejor de lo que él buscaba:
"1 de julio, 1932.
"Mi querido amigo espiritual, Mr. Hardwick: 
Estimado, debo contarle sobre una experiencia que me ocurrió el día de hoy, que muestra muy claramente que Dios mueve de manera misteriosa Sus maravillas a realizar. 
Antes de que fueramos a Mississippi, mientras el querido Howard estaba aquí por primera vez, hice algunas colecciones de fungi desde un lugar que queda algo lejos de aquí. Ocasionalmente, mi mente me incitaba a regresar allá otra vez. El impulso se volvió tan fuerte esta mañana que decidí ir. Encontré el lugar repleto de malas hierbas y zarzas.  
Comencé a sacar ramas fuera de allí pero las avispas habían construido un nido allí y pronto me ahuyentaron sin picarme. Estaba lejos un tanto perplejo, en marcha a casa, seguía un poco retirado y logré ver un montón de arbustos. Fui allí y encontré que era uno de los descubrimientos más ricos que he hecho hasta ahora. 
Dios cerró la primera puerta para que pudiera ver abierta otra con grandes oportunidades. A menudo esto es lo que pasa cuando estamos muy decepcionados en algunos de nuestros sueños más queremos encontrar."(Carver, cit. en Kremer, 2003:140)
En concordancia con principios de equidad, este científico cristiano también promovió la armonía entre personas de diferente color de piel, y utilizó su influencia para calmar las tensiones raciales. Al respecto de las diferencias físicas entre caucásicos y afroamericanos, manifestó:
"Somos hermanos, todos nosotros,
sin importar que raza o color o condición;
hijos del mismo Padre Celestial.
Nos levantamos juntos o nos caemos juntos."
 
(Carver, cit. por Carver Birthplace Association, 2014
)
"Vivir para otros es realmente vivir la vida de Cristo después de todo. ¡Oh, cuánta satisfacción, felicidad y dicha saca uno de eso...! 
Sé que mi Redentor vive. Gracias a Dios amo a la humanidad. El color de piel no me interesa ni un poquito." (Carver, cit. en Kremer, 1991:131)
Aunque en muchas ocasiones fue estuvo en la mira de intolerantes racistas, en vez de imitar a sus enemigos haciendo lo mismo, demostró la verdad pronunciada por Martin Luther King Jr., de que "el valor de un hombre no se juzga por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter."  

En otro momento, George escribió lo siguiente:
"¿Cómo es que alguien puede ser feliz en el verdadero y más amplio sentido, si no conocen a Dios, están llenos de prejuicios, odio y demás?  
¡Si tan solo pudieran experimentar la alegría de amar a la humanidad, sin importar su raza o nacionalidad...! siento pena por la gente que puede maltratar a cualquiera.  
Solo podemos orar y confiar en que antes de que caiga la cortina de la vida, ellos se hagan más conscientes de su necedad, se vuelvan a Dios, y sean felices...
Dios es extraordinariamente bueno conmigo. Yo tengo mucho más que agradecerle de lo que usted. Tengo que enfrentar tantos prejuicios y pequeñeces con las que usted no tiene que lidiar. ¡Cuanto piensa mi alma en las personas que no han encontrado el primer principio de la verdadera felicidad, el amor divino, que debe gobernar el mundo!" (Carver, cit. en Edwards, 1971:168; Kremer, 1991:170; & 2013:193)
"Cuando nuestros pensamiento, — que dan acciones como resultado — están llenos de odio contra cualquiera, negro o blanco, estamos en un infierno viviente. Eso es tan real como el infierno y tan real como el infierno será." (Carver, cit. en McMurray. (1982:107)
Hacia esta época, Carver llevó a cabo proyectos de investigación que contribuyeron a la medicina y sus estudios sobre micología y fitopatología le fueron añadiendo una gran reputación como botánicoEn 1835 fue elegido como asesor público de la Industria Vegetal Bureau de Micología y Patología Vegetal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. 
El 17 de marzo de 1937, Carver escribió a un conocido de nombre Stevenson, reportando una plática más en la que "traté de dar una pequeña demostración sobre la Historia de la Creación cómo es expuesta en la Biblia y en la geología. En otras palabras, traté de demostrar que no había conflicto entre la ciencia y la religión(Carver, cit. en Greene, 1993:133).

Tres meses después, los amigos y admiradores de Carver inauguraron una estatua dedicada a honrar su vida de investigación. En 1938, se realizó Life of George Washington Carverpelícula de Hollywood que abordaba la biografía de su vida.  

En 1939, fue galardonado con la Medalla Roosevelt Medal con la inscripción de que era otorgada “A un científico que busca humildemente la guía de Dios y a un liberador de hombres tanto de la raza blanca como de la raza negra.” El mismo año fue elegido miembro honorario de la Sociedad de Inventores Estadounidenses.

En 1940, el investigador escribía una carta más a un ministro religioso con el que tenía una amistad:
"Usted tiene razón en referencia a su interpretación acerca de lo que quiero decir cuando digo a los jóvenes que espero que vayan más allá del púlpito. Esto es realmente lo que quiero decir: que  quiero que vayan más allá del púlpito y consigan estudiar al gran Creador a través de las cosas que Él ha creado, pues  siento que Él nos habla a través de estas cosas que Él ha creado. Sé, en mi propio caso, que tengo mucho consuelo y mucha información en esta manera, y de hecho todos los sermones más significativos que he tenido el privilegio de aprender, precisamente han representado eso.  
Le doy las gracias, también, por su sermón en la Iglesia Bautista de Greenwood, si no tomamos en serio a Cristo en nuestra vida cotidiana, todo es un fracaso, porque es una aventura cada día. Si solo pudiéramos entender que la manera de vivir la Regla de Oro es el único método correcto, y el único método de Cristo, esto terminaría todas nuestras dificultades que nos molestan... 
Muy sinceramente y suyo con gratitud,

G.W. Carver"

El 7 de septiembre de 1940, George W. Carver escribió lo siguiente a un matrimonio que le había regalado flores dalias:
"Mi estimado Wood,  
Esto es sólo para expresarles a usted y a la señora Woods, mis saludos y para hacerles saber lo mejor que puedo lo mucho que aprecio las Dalias exquisitas que me trajeron.
Recuerdo de cuando era un niño una corta expresión que se ha quedado conmigo a lo largo de la vida. Decía: "que las flores eran las cosas más dulces que Dios jamás había hecho y se había olvidado de poner un alma en ellas." Era una de las cosas que me impresionaba mucho que siempre recordaba, pero a medida que envejezco y estudio la vida de la planta, estoy convencido de que Dios no se olvidó de hacer nada que valía la pena. 
Pintura de Betsy Graves Reyneau (1942). regalo del George Washington Carver Memorial
al 
Museo de Arte de la Smithsonian Institution
Cuando pensamos en el origen de la dalia, como vino a partir de una pequeña flor no mucho más grande que una moneda de diez centavos, sola solamente, aprecio el hecho de que el gran Creador que hizo al hombre a semejanza de su imagen para ser compañero con Él en la creación de algunas de las cosas más bellas y útiles en el mundo, y que él desarrolló su mente, realmente puedo ver por qué no puso el alma en la flor. Él la puso en nosotros, y nosotros la expresamos en el desarrollo de estas flores tan hermosas como las que ustedes me han enviado, y sé que ustedes, ambos, son más fuertes y mejores al cultivar estas hermosas mensajeras del Creador, y el hecho de que ustedes quieran compartirlas conmigo es un pensamiento tan hermoso que no tengo lenguaje para expresarlo. 
Ellas y su memoria durará días, y el espíritu que las hizo crecer y las trajo a mí permanecerá para siempre. 
Quedo de ustedes con sinceridad y gratitud, 

George W. Carver, Director."

En 1938, un comité del Instituto Tuskegee comenzó el desarrollo del Museo George Washington Carver, el cual fue inaugurado el 11 de marzo de 1941, y sustentado por de Henry Ford. Ese año, Carver escribía al Reverendo Carl A. Blackman, de Kansas City:


16 de diciembre, 1941
"Mi estimado Rev. Blackman: 
En respuesta a su bastante difícil pregunta, me permite decir lo siguiente: 
Mis oraciones parecen ser más de una actitud que de otra cosa. Me complazco muy poco en servicio de labios, pero todos los días pido al Gran Creador en silencio, y, a menudo, varias veces al día me permito hablar con Él por medio de los tres grandes reinos del mundo que él ha creado, a saber. los reinos animal, mineral, y vegetal; sus relaciones entre sí, con nosotros, nuestras relaciones con ellos y con el Gran Dios que nos hizo a todos nosotros. Le pido todos los días y muchas veces por momentos, que me dé sabiduría, entendimiento y fuerza física para hacer Su voluntad, por lo tanto, estoy pidiendo y recibiendo todo el tiempo.
Muy sinceramente suyo, 

G. W. Carver."
(Cit. en. Kremer, 2013:141)


Un año después Henry Ford inauguró el Memorial George Washington Carver en reconocimiento a la influencia e importancia de la vida y obra del cintífico. Al año siguiente, al igual que ocurrió con Francis Bacon, Carver tuvo complicaciones después de una mala caída, y las heridas lo debilitaron llevando a su muerte terrenal el 5 de enero 1943, a los 79 años.  

Sus ahorros de 60,000 dólares fueron destinados al museo y a la Fundación que lleva su nombre: George Washington Carver Society (Dao, 2008). En 1943, la granja en la que nació George Washington Carver se convirtió en el Monumento Nacional Washington Carver; en 1946, el Congreso de Estados Unidos estableció el 5 de enero como celebración nacional del "Día de George Washington Carver"; y el Pastor Martin Luther King recordó que para él nada fue imposible con la ayuda de Dios, pues:
"Desde circunstancias invalidantes, George Washington Carver se hizo un nicho imperecedero en los anales de la ciencia." Rev. Martin Luther King Jr., A Martin Luther King Treasury (1964); Where Do We Go From Here? (1967).
El epitafio de su tumba en el campus de la Universidad de Tuskegee resume la vida y el carácter de este antiguo esclavo, que se convirtió en un hombre que amaba la ciencia, que amaba a Dios, y que amaba a su prójimo:
 "Él pudo haber tenido fortuna añadida a la fama, pero no importándole ninguna de las dos, encontró la felicidad y el honor en ser útil para el mundo ".
Su vida, sin duda, es una historia memorable que cuenta que la superación de obstáculos es posible por medio de la fe, que los logros científicos pueden hacer grandes cosas si son movidos por la cristiana del servicio al prójimo y del servicio a Dios. En sus palabras, el declaró:


"Sólo he tratado  de hacer mi deber ante Dios, 

ante mi país, y mi raza, tan rápidamente 

como el Gran Creador me da la luz y la fuerza." 

(Carver, cit. en Mayberry, 2007: 53)

Uno de los versículos favoritos que usó en sus cartas para animar a sus estudiantes y hermanos en Cristo era el siguiente (Kremer, 2011:143; 2013:188):

"Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas." [Proverbios 3:6]






Bibliografía


American Chemical Society (2004), George Washington Carver: Chemist, Teacher, Symbol, National Historic Chemical Landmarks, Street NW, Washington DC.

American Institute of Chemists. 1936 . Chemist, Volumen 13

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