sábado, 27 de julio de 2013

Erwin Schrödinger: "Dios es Espíritu"

Erwin Schrödinger (1887–1961) fue un físico austriaco galardonado con el Premio Nobel de la Física "por su descubrimiento de nuevas formas productivas de la teoría atómica.

Schroedinger también contribuyó con la Teoría ondulatoria de la materia y a otros principios fundamentales de la mecánica cuántica. Comenzó el estudio de la mecánica ondulatoria y ejerció como profesor en las universidades de Viena, Stuttgart, Jena, Berlin, Zurich, y Oxford.

Es especialmente conocido por su experimento del gato (1935), una paradoja imaginaria que pretendía exponer la incertidumbre de la física cuántica y desafiar la lógica humana.

Durante su carrera, el austriaco expresó su creencia en Dios y una mentalidad espiritual. La escritora de la ciencia, Ken Wilber, declaró: 
“Mi libro Quantum Questions se centró en el hecho notorio de que virtualmente cada uno de los pioneros de la física modera — hombres como Einstein, Schroedinger y Heisenberg — era místicos espirituales de alguna clase o de otra, una situación completamente extraordinaria. . .  así que coleccioné los escritos de Einstein, Heisenberg, Schroedinger, Louis de Broglie, Max Planck, Niels Bohr, Wolfgang Pauli, Sir Arthur Eddigton y Sir Hames Jeans. Los genios científicos de estos hombres están fuera de disputa (todos excepto dos son premios Nobel); lo que es sorprendente, como dije, es que todos ellos compartían una visión del mundo profundamente espiritual o mística, que es lo que es, tal vez, lo último que uno esperaría de los científicos pioneros.” (Wilber 1998, 16)
El físico manifestó su creencia en que somos criaturas de Dios:
"Las criaturas vivientes somos miembros los unos de los otros, somos de hecho miembros o aspectos de un sólo Ser, que en la terminología occidental podríamos llamar Dios. (Schroedinger, citado en Moore 1990, 477).
En primer lugar, Schroedinger afirmaba que la ciencia es un "juego creativo" con reglas que son designadas por Dios mismo:
“La ciencia es un juego — pero un juego con la realidad, un juego con cuchillos filosos. Si un hombre corta una imagen cuidadosamente en 1,000 piezas, tú resuelves el rompecabezas cuando rearmas las piezas en una sola imagen; tanto en el éxito como en el fracaso, dos de tus inteligencias compiten. 

En la presentación de un problema científico, el otro jugador es el Buen Señor. Él no sólo ha establecido el problema, sino que también ha ideado las reglas del juego — pero no se conocen completamente; la mitad de ellas se te dejan a ti para que las descubras o las deduzcas. 

La incertidumbre es: qué tantas reglas Dios mismo ha ordenado permanentemente, y cuántas son causadas por tu propia inercia mental, mientras que la solución generalmente se hace posible solo por la libertad de sus limitaciones. Eso es quizá, lo más emocionante del juego.(Schroedinger, citado en Moore 1990, p. 348).
El físico también expuso su rechazo al cientifismo:
Estoy muy asombrado de que la imagen científica del mundo real alrededor de mí es muy deficiente. Te da mucha información basada en los hechos, pone toda nuestra experiencia en un magnífico orden consistente, pero es espantosamente silenciosa acerca de toda y cada una de las cosas que están cerca de nuestro corazón, que realmente importa para nosotros. No nos puede decir una sola palabra acerca del [porqué] rojo y azul, amargo y dulce, dolor físico y deleite físico; no sabe nada sobre lo hermoso y lo feo, lo bueno o lo malo, Dios y la eternidad. La ciencia a veces pretende responder preguntas en estos campos, pero las respuestas son muy frecuentemente tan ridículas que no estamos inclinados a creerlas seriamente." (Schroedinger 1954, p. 93).
“¿De dónde vine, y a dónde voy? La ciencia no puede decirnos ni una palabra del porqué la música nos deleita, o del porqué y de cómo una vieja canción puede conmovernos hasta las lágrimas. 
La ciencia se reserva también cuando se trata de una pregunta de gran Unidad — aquella de Parmenides — de la cuál todos de alguna manera formamos parte, a la cuál pertenecemos. El nombre más popular para ella en nuestro tiempo es Dios — con ‘G’ mayúscula.
¿De dónde vine, y a dónde voy?  Esa es la gran pregunta inconmensurable, la misma para cada uno de nosotros. La ciencia no tiene respuesta para ella.” (Schroedinger 1954, pp. 95-96). 
Schroedinger enfáticamente reconoció la naturaleza espiritual e invisible de Dios y negó la aseveración de algunos teístas que erróneamente dicen que la esencia de la ciencia es atea:
Mencionaré de forma bastante breve el escandaloso ateísmo de la ciencia. Los teístas la reprochan por esto una y otra vez; injustamente.  
Un Dios personal no puede ser encontrado en la imagen de un mundo que solo se vuelve accesible al precio de que todo lo personal sea excluido de ella.
Sabemos que todas las veces que Dios es experimentado, es una experiencia exactamente tan real como una impresión sensitiva, tan real como la personalidad de uno mismo; y como tal Él no se ve en la imagen del tiempo-espacio. 
'No encuentro a Dios en el espacio y el tiempo', es lo que dice el pensador científico honesto, y por esta razón es reprochado por aquellos en cuyo catecismo, no obstante, está estipulado: ‘Dios es Espíritu’. 
(Schroedinger, citado en Moore 1990, p. 379; también en Schroedinger’s Mind and Matter, Cambridge University Press, 1958, p. 68).
En dicho extracto, Schroedinger hizo una alusión directa a un versículo del Nuevo Testamento, en el que está escrito: "Dios es Espíritu; y los que le adoran, en Espíritu y en verdad es necesario que adoren."  (Juan 4:24

Schroedinger no estaba de acuerdo con que el ser humano "con mente de polvo" jugara a ser Dios con sus invenciones técnicas:
“El grave error en un camino cultural dirigido técnicamente es que percibe su objetivo primordial en la posibilidad de alcanzar una alteración de la naturaleza. Pretende establecerse a sí mismo en el lugar de Dios, de modo que pueda forzar en la voluntad divina algunas convenciones insignificantes de su mente hecha de polvo.” (Schroedinger, citado en Moore 1990, p. 349).
Schroedinger negó explícitamente el materialismo, (es decir, la teoría de que la materia es la única realidad). Esto fue claro en cuanto afirmaba que la conciencia humana es absolutamente diferente de los procesos corpóreos materiales: 
La conciencia no puede contarse en términos físicos; por que la conciencia es absolutamente fundamental, no se puede contar en términos de ninguna otra cosa.
(Schroedinger 1984, p. 334).

Ver otros libros de Schroedinger:
- My View of the World. (Mi visión del mundo), Cambridge University Press, 1964.
- Mind and Matter.(Mente y materia), Cambridge University Press, 1958.
- What Is Life? (¿Qué es la vida?), New York: Doubleday, 1956.

Enlaces externos:
  • http://www.sacredpursuit.org/gpage57.html
  • http://benclapton.id.au/2012/08/05/schrodingers-faith/
  • http://totallybaked.wordpress.com/2007/09/08/predestination-free-will-schrodinger’s-cat/

1 comentario:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...